Los gatos, al igual que el resto de los animales y del ser humano, se comunican con otros ejemplares de su especie y de otras, de muchas maneras distintas. Así, por ejemplo, su expresión facial, y su lenguaje corporal proporcionan una gran cantidad de información sobre su estado de ánimo y su relación con otros seres. Las vocalizaciones son otra forma de comunicación, y dentro de ellas se encuentra junto al ronroneo y al gruñido, el maullido.

De acuerdo a la duración, la entonación y la densidad, existe unaa variedad muy amplia de matices en el maullido del gato. De hecho, según expertos, cada gato puede emitir más de 60 maullidos distintos para comunicarse con los de su especie. Cada uno de ellos, con un significado concreto. Así, entonces, con un maullido el gato puede transmitir información muy distinta a los humanos: ya sea para saludar, notificarnos que tienen hambre, que quieren que le hagamos caso ó que se siente discontento por alguna razón. De los 10 años que tengo compartidos con mi gata, recién el año pasado la dejé sola casi un mes por un viaje al exterior que realicé. Si bien venían a estar con ella, parece que el tema fué fuerte, ya que cada vez que volvía de hacer mandados,luego de regresar de mi viaje, me maullaba fuerte, de una manera hasta ese entonces desconocida.Después, cuando entendió que me quedaba con ella, ese maullido desapareció.

El maullido varía según el estado de ánimo, las circunstancias, el temperamento del gato y también si el maullido va dirigido a otro gato, a un animal de distinta especie, ó a su dueño. Así, tenemos el maullido corto y apenas audible, pero insistente, que le sirve al gato para llamar la atención sobre lo que necesita, ya sea comidad, que le abran la puerta, etc. El maullido de saludo suele ser suave. Otro recuerdo: en noviembre, ya que era antes de empezar el verano en Argentina, se nota que mi gata tuvo un encuentro con algún otro gato, y resultó algo golpeada. Y ella, de manera poco frecuente, estaba tirada en el piso y maullaba y me miraba, hasta que yo me acercaba y la acariciaba. Estuvo así varios días, hasta que evidentemente sus malestares cesaron.

Merece una mención especial, el particular maullido de la época de celo, que se caracteriza por ser constante, prolongado y algo entrecortado.

Al parecer, los gatos responden a los estímulos vocales, y de hecho son muy sensibles a los sonidos, por lo que son capaces al igual que los humanos, de captar nuestro estado de ánimo a través de nuestro tono, volumen e intensidad de voz, aunque no entiendan el idioma. De esta, forma, se puede llegar a tener verdaderas conversaciones con un gato, ya que cuanto más hablamos, más ” nos contesta”. Y en este sentido, hay razas más “conversadoras” que otras, como por ejemplo, el siamés.

Tengo por costumbre, cuando voy a salir a hacer un mandado, decirle a mi gata a dónde voy. Ella levanta la cabeza y maúlla, salvo cuando le digo que me voy por dos ó tres días, que empieza a mirar a la pared.

Junto al maullido, y a vece entremezclado con el mismo, el gato tiene otras formas de comunicación a través del sonido. Así, mediante el gorgoteo, nos saludan amistosamente y responden a nuestras llamadas. El ronroneo, como ya hemos visto, suele indicar satisfacción, bienestar y afecto, aunque también incomodidad ó descontento si está acompañado de ojos entrecerrados, cuando está enfermo. Finalmente, el gruñido es un sonido ofensivo, mediante el cual el gato expresa su descontento y nos avisa de una posible agresividad.

De ahora en adelante, aparte de contestarles miau miau, podemos entender qué es lo que quieren y si ese maullido está dirigido a nosotros ó no.

 

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